viernes, 26 de agosto de 2016

Sentimientos...

Hoy por fin me he decidido. Estos últimos días se había apoderado de mí una sensación creciente de plasmar los sentimientos que me está produciendo este inicio de una nueva temporada.

Y cuando ya se ha jugado un partido de liga y se ha sorteado la fase de grupos de la Champions, aquí estoy, intentando canalizar todos esos sentimientos amontonados entre el final de la temporada pasada y el reciente comienzo de esta. Y es que la providencia, la UEFA, sus famosas bolas frías, calientes o del tiempo sacadas por individuos afines que todos conocemos o lo que sea han conseguido que se pare el tiempo. Han hecho posible lo que tres meses de verano no han conseguido: que se difumine esa sensación de duelo que todos seguimos sufriendo en cierta manera.

De repente, desde ayer, en cuestión de de media hora, hemos vuelto a marzo, a abril, a mayo. Volvemos a viajar de Eindhoven a Munich, pasando por el Calderón, por el "nunca dejes de creer", por el "juntos hacia la victoria", por el "Atleti, yo te amo. Contigo a la final". Volvemos a llenar Madrid de banderas y pancartas rojiblancas. Volvemos a la primavera cuando vaya a empezar el otoño. Volvemos a despertar de este pesado letargo estival en el que nos sumimos aquel 28 de mayo... Sí, volvemos... Estemos seguros de que este sorteo es lo mejor que nos podía haber pasado, aunque los que lo han perpetrado piensen que no. Nos han hecho un favor. No nos conocen. Nos siguen sin conocer. Allá ellos.